The Dots, un colgador redondo
A veces no caemos en la cuenta de que lo más sencillo es la mejor opción. Bueno, ahí están algunos daneses dispuestos a recordarlo a base de buen diseño. Una de las piezas más reconocidas y reconocibles de Muuto son los colgadores The Dots diseño de Tveit & Tornoe.

A un colgador se le pide sobre todo funcionalidad, es decir, que las prendas, bolsos o sombreros se sujeten bien y no sucedan las odiosas caídas tan pronto como les damos la espalda. Una vez más, el buen criterio escandinavo convierte una forma tan simple y a la vez tan pura como un círculo en el colgador perfecto.

Gracias al respetuoso tratamiento que se la da a su cuerpo integramente hecho en madera de roble y la hábil paleta de colores, los colgadores The Dots son tan simples como bellos, tan funcionales como originales y tan redondos como una gran idea. Sus tres tamaños y combinaciones permiten adaptarse a multitud de espacios y gran diversidad de paredes.

Por otro lado, la asimetría en su combinación le da ese toque especial, el pequeño giro de tuerca que los nórdicos tan bien y de un modo tan natural le saben dar a los objetos que les/nos rodean. Ya sea individualmente o en conjunto, encajan en todos los lugares.

The Dots son todo aquello que le pedimos a un colgador, que sea bello, práctico y sencillo. Por cierto, precisamente lo que nos aporta cada día el mejor diseño escandinavo. Un diseño redondo.
(imágenes tomadas de la web de Lars Tornoe)
Unfold lamp, la lámpara plegable
Cuando mejor se aprecia el buen hacer escandinavo es en diseños contemporáneos que saben aprovechar los nuevos materiales y circunstancias, teniendo muy en cuenta el impacto medioambiental que genera un nuevo producto.

El estudio sueco Form Us With Love creó la Unfold lamp hace un par de años para Muuto y desde entonces es todo un éxito por razones que saltan a la vista y otras que no tanto. Enumeremos:
- Un diseño estético con unas formas clásicas que hacen la lámpara del gusto de casi todos.
- La selección hábil de colores que la distingue, la hace atrevida y moderna y recorta su silueta perfectamente.
- Su iluminación directa nítida, gracias a un difusor que además le da consistencia a su cuerpo.
- El uso de un material reciclable como el caucho, que es el gran valor añadido de la Unfold lamp


Más allá de cuestiones estéticas y funcionales, por cierto siempre presentes en los diseños de FUWL, el gran valor añadido de la Unfold es que se puede transportar en una caja mitad de su tamaño gracias a que su material permite plegarla. De este modo, se optimiza el almacenamiento y el transporte y el consecuente ahorro que esto representa ayuda a que su precio sea competitivo.

La Unfold es tan resistente y manejable que su aplicación en cualquier espacio público y privado es fantástica. Sin problemas de roturas, de fácil limpieza, en tonos neutros o vibrantes…

A que esperas? Despliega tu nueva lámpara!
Northern Lighting, luz acogedora del Norte
Es indudable que los climas extremos como el noruego son propicios para ir a la búsqueda de ambientes acogedores en los espacios cerrados públicos y privados, mientras amaina la tormenta.
Aunque el conocimiento de las marcas noruegas no llega al nivel de sus vecinos suecos o daneses, básicamente por su orientación comercial al entorno cercano, hay que destacar que su nivel cualitativo e imaginativo en diseño roza la excelencia.

Northern Lighting es un buen ejemplo. Como ellos mismos se definen, son Mood makers, es decir, creadores de estados de ánimo. Su filosofía de cómo iluminar los espacios pasa por un diseño racional y sensato pero no falto de originalidad, influenciado por la particular luz del Norte y las características especiales de su paisaje natural. La paleta de colores cerámicos de la nueva Bell lamp nace precisamente a través de esa observación del entorno.

Como ya explicamos en un anterior post, la luz directa es una de las razones para que la colección de lámparas de Northern Lighting siga creciendo con nuevos diseños que aportan siempre algo más, ya sea por el material, por su aplicación o bien por la funcionalidad de la luminaria.

La creatividad es un factor presente en todos los diseños de Northern Lighting, sean sencillos como los del chef de cocina Trond Svengard y su icónica Snowball o con la poética de la Oslo wood de Ove Rogne, evocadora de la luz del atardecer en los densos bosques de Noruega (nada menos).

Siempre con un espíritu joven y desenfadado, las lámparas de Northern Lighting son una demostración de que se pueden hacer buenos diseños que aporten nuevas sensaciones y que, sobre todo, generen estados de ánimo (positivos, añadimos) que den calidez a los espacios que habitamos.

Bienvenida sea la luz del Norte. Bienvenidos Northern Lighting.
Diseño nórdico en caja plana
La globalización todos sabemos que ha aportado grandes problemas y también grandes posibilidades. Una de las más evidentes, desde un punto de vista comercial, ha sido el acercamiento de mercados y fábricas muy distantes gracias a la optimización de vías y medios de transporte.
Si entramos en el campo del diseño de mobiliario, pensaremos en cómo ha optimizado esta posibilidad el gigante sueco de logo azul y amarillo, hasta el punto de hablar del flat pack como uno de los grandes argumentos para justificar sus bajos precios. Y sí, tienen razón, el volumen es el gran enemigo de los ajustes en logística y transporte.
Hasta el punto de haber condicionado, para siempre, a los diseñadores que quieran conseguir un buen diseño, manejable, transportable y vendible en, al menos, medio planeta. Pero hay vida más allá de Ikea.
El mérito principal que debería tener un diseño embutido en packaging plano sería que no hicieran falta herramientas y, sobre todo, que el diseño y su estética no se resientan por el factor obsesivo del paquete plano. Vamos a (muy buenos) ejemplos concretos:
Las mesas Tablo de Normann Copenhagen resultan un excelente ejemplo de buen diseño en materiales y proporciones. Una vez desempaquetadas se montan sin una sola herramienta ni tornillo. Y son tan sólidas como sus materiales, que auguran un uso casi eterno. Bravo!


Las también llamadas Tablo de Design House Stockholm, que con una simple fijación (de nuevo, sin herramientas) de las dos partes de su base se vuelve bella y práctica, además de sustentar una bandeja de acero lacado que, oh! maravilla, no deja caer nada gracias a su borde alto y se puede quitar y poner a voluntad.


Pero que hacemos cuando el volumen adquiere tal importancia que es muy difícil empaquetarlo en plano sin perjuicio de su belleza/solidez y sin tener que pasar por unas instrucciones de montaje enciclopédicas?
Fácil, llegas a un acuerdo con un diseñador escandinavo para producir localmente y de manera sostenible sus muebles, apoyando economías locales, ahorrando en transporte y CO2 y predicando con el ejemplo. El diseñador se llama Hakan Johansson, la marca Zweed y el mueble Peep.

Queremos cajas planas pero también queremos muebles bellos, sencillos y funcionales, queda dicho!
Minimalismo acogedor escandinavo
Ya hablamos en un post anterior del minimalismo y su triste derivación hacia un uso frívolo y gratuito de la palabra. En realidad, se trata de un concepto que en su acepción más pura es muy cercano al diseño escandinavo. Me explico.

Últimamente hemos oido alguna vez el concepto minimalismo acogedor, quizás una idea que puede definir en esencia el diseño que viene del Norte, tanto si hablamos de diseño de interiores como de objetos en un amplio rango.

La larga tradición en el uso sensato de materiales como la madera, la sencillez de las formas y su vocación de devenir bellas y funcionales hace que muchos de los objetos de procedencia escandinava puedan crear, por si solos o combinados en espacios públicos y privados, estos ambientes tan comunes por aquellas latitudes. También condicionados por el clima, estos espacios quieren ser luminosos y a su vez ser iluminados en la justa medida.

Pero si miramos un poco al detalle vemos varios puntos fundamentales que generan estas sensaciones tan acogedoras sin tener que pasar por el rizo rizado de la decoración que en algunas casas y estilos parece no acabar nunca. Veamos:
- Uso de la madera como material fundamental gracias a sus prestaciones excelentes (dureza, durabilidad, flexibilidad, calidez…) y como materia prima evocadora del entorno natural tan generoso que rodea Escandinavia.
- El blanco como color básico que ofrece sensaciones de espacio, orden y limpieza pero también, desmintiendo el tópico, como generador de calidez cuando se sabe combinar con maderas claras y en espacios de buena iluminación natural y artificial.
- El control de la luz, en sus dosis justas y bien zonificada cuando proviene de lámparas, que siempre aportarán un valor decorativo al espacio que iluminan.
- En general, el uso constante de materias primas y materiales naturales. Los textiles, tan cuidados en los hogares escandinavos, siempre se componen de algodones, linos, lanas y fieltros de gran calidad y maravilloso tacto.
- Los complementos en todas las estancias que van mucho más allá del simple accesorio. Aportando notas de color vibrantes en muchos casos que contrastan y revitalizan el espacio neutro que componen blanco y madera.

En esencia, creación de espacios a partir de unas constantes simples y sencillas, bellas y armónicas, atemporales y, sobretodo, acogedoras.
Sí, definitivamente esto es minimalismo acogedor escandinavo.
Zweed, diseño nórdico hecho aquí
Zweed es un proyecto personal de Hakan Johansson, un compendio de ideas brillantes que destacan por su sencillez. Se trata, en primer lugar, de crear una colección de mobiliario basada en lo mejor de sus raíces escandinavas, una vez más, sencillez, belleza y funcionalidad, y adaptarlo a las necesidades actuales.

Peep es la primera propuesta de Zweed, un contenedor de claras reminiscencias nórdicas que destaca por sus pies en madera maciza que le den gran solidez y, sobretodo, en la asimetría de sus puertas y cajones y la propia posición del tirador. Con la intención de reforzar el aspecto simple y contemporáneo del mueble, una apertura en el frente hace las funciones de tirador y permite ver lo que hay en su interior, quizás necesario en estos tiempos de acelerada vida diaria…

Hasta aquí nada extraordinario, a pesar de que el Peep es un excelente diseño por su bella manufactura de manos artesanas. El verdadero valor añadido es el concepto de producción sostenible que propone y ya realiza Zweed. A diferencia de quienes pregonan esta sostenibilidad y siguen fabricando en lejanos países con tal de aumentar sus beneficios a base de CO2, Hakan ha conseguido una efectiva solución.

Se trata de fabricar en pequeños talleres locales de cada mercado los muebles que se proponen, de modo que se apoyan las economías locales, se reduce al mínimo el impacto medioambiental y se minimiza el coste de transporte que debería repercutir en el cliente. Aquí se trata de que todos se beneficien de la propuesta, no de márgenes cuanto más altos mejor a costa de quien sea, cliente, productor o el planeta si es necesario.

Tenemos el placer de ser el partner de Hakan en este proyecto que ya funciona en lugares tan distantes como Estocolmo, Nueva York o Londres. Ahora, desde Barcelona, podemos disfrutar de la belleza de las buenas ideas, que beneficiarán a todos los que estamos implicados en el negocio más importante que tenemos entre manos, un planeta llamado Tierra.
Zweed. Made here.
Juguetes que no hacen nada
Ahora que se acerca de nuevo una época de consumo desmesurado, quizás a la baja por el contexto actual, es el momento de una nueva reflexión sobre los regalos dirigidos a los más pequeños y a la vez más importantes habitantes de una casa. Tenemos una responsabilidad en este asunto.

La presión comercial de grandes corporaciones induce a los pequeños a pedir y querer juegos y juguetes que, lo sabemos de más, acostumbran a ser complejos estéticamente, por ser generosos en el adjetivo, de abundantes materiales plásticos y, lo peor de todo, generan en muchos casos pasividad en el usuario.
Muchas veces cedemos a la insistencia publicitaria o a la del propio niño que, deslumbrado por anuncios que acostumbran a ser promesa de ilusiones que no vendrán, son presionados hasta sucumbir. Pero hemos de hacer todos un esfuerzo en este sentido.
El buen diseño debe tener un peso específico máximo en la creación de juguetes. Claro que los diseños han de ser atractivos y llamativos, pero es fundamental que provoquen el uso de la imaginación, faciliten la invención de emocionantes aventuras y puedan incluso evolucionar y acompañar al niño a lo largo de su uso. Para ello han de ser fundamentalmente sencillos. No colaboremos en el éxito de juguetes de efímera vida, a veces, no mucho más allá del mes de enero.

El niño debe ser el centro absoluto de atención en el desarrollo de la idea de un juguete, no puede imperar, como sucede muy frecuentemente, que los margenes de negocio, la fabricación en países lejanos o la submisión de modas y tendencias interesadas prevalezcan por encima de los beneficios que generen en el desarrollo cognoscitivo y psicomotriz de sus pequelos usuarios.
Madera y cartón son los materiales que consideramos más adecuados para el juguete ideal, por varias razones. El cartón es un humilde material que ya presenta una declaracion de intenciones básica. Un lenguaje simple visual es idóneo para poder resultar atractivo, podemos prescindir de artificios, luces o brillos que no hacen más que una aportación superficial, para proponer estructuras sencillas que dejan todo abierto, todo por hacer y por pensar.

La otra gran virtud es que pueden acompañar con distintos usos al niño. Al poderse decorar, pintar o recortar, la figura inicial se reconvierte en un juguete mutante, que estimula y provoca la interacción del niño con su juego y le invita a sacarle nuevo partido. En realidad, invita a usar la imaginación.

La madera, sobretodo para los más pequeños, es un material cálido, resistente, que perdurará con el tiempo y que se podrá ceder más adelante a hermanos pequeños, primos, amigos o conocidos, dándole nuevas vidas a una sencilla forma que volverá a exigir un esfuerzo mental natural a su propietario, que de eso se trata.



Así de sencillo es, busquemos juguetes sencillos de materiales honestos para que los niños tengan la base sobre la que acabar siendo adultos con una gran y desbordante imaginación para la frecuente búsqueda de soluciones que requerirán en su futura vida diaria.
En definitiva, juguetes que no hacen nada para que nosotros podamos llegar a hacerlo todo, a base de, claro está, nuestra poderosa imaginación.
Felices compras.

